S.S. Gregorio XV estableció la Diócesis de Guayaquil

PRIMER OBISPO DE LA DIÓCESIS DE GUAYAQUIL.
Francisco Javier Garaicoa y Llaguno,

"Después de esta lucha larga y vigorosa, iniciada en 1752, por obtener la elevación de la ciudad a cabecera de una diócesis, la vieja aspiración guayaquileña se hizo realidad. El 4 de febrero de 1838, el Papa Gregorio XVI firmó en Roma una bula por la cual se erigía en catedral la iglesia matriz de Guayaquil.

Finalmente, el 29 de enero de 1838, S.S. Gregorio XVI estableció la Diócesis de Guayaquil, que abarcaba el territorio de las provincias Guayas y Manabí, desmembrándolas de Cuenca. Designado como su primer obispo el ilustre guayaquileño, doctor Francisco Javier de Garaicoa y Llaguno, fue consagrado el 15 de febrero de ese año"1

En la época circulaba 1 real, plata 0,667 - 3,7 g 1838, Foto de Numismática ecuatoriana, Ramiro Reyes 2011

 

 

 

GARAICOA Y LLAGUNO, Francisco Javier- Ilustre prelado nació en Guayaquil el 4 de diciembre de 1775, hijo de don Francisco Ventura de Garaicoa y Romay (español) y de doña Eufemia Llaguno y Lavayen.

Comenzó sus estudios en Guayaquil y luego ingreso al Seminario de San Luís, graduándose de Bachiller; ingreso a la Universidad de Santo Tomás de Aquino, en 1798 alcanzó la investidura de Doctor en Teología y Cánones

El 15 de Marzo de 1799 fue ordenado sacerdote, iniciando su vida pastoral. Fue Rector y profesor de Teología del Seminario de San Ignacio de Loyola. Estuvo al tanto de la Revolución del 9 de Octubre de 1820, Párroco de San Alejo a partir de 1835.

El Senado y la Cámara de Representantes, el 17 de marzo de 1837, decretó la división de la diócesis de Cuenca en dos obispados: Guayaquil y Cuenca.

Francisco Garaicoa fue elegido primer arzobispo de Guayaquil. “El 22 de Marzo de 1937, el Presidente Constitucional de la República, Dr. Vicente Rocafuerte, por medio de su Ministro de lo Interior puso el ejecúte­se de dicho decreto, y finalmente, el 14 de octubre de 1838, en solemne ceremonia realizada en la catedral de Quito, el arzobispo José Nicolás de Arteta puso en su cabeza la Mitra Sagrada que lo convirtió en el primer Obispo de Guayaquil.

Durante la epidemia de fiebre amarilla la participación del Arzobispo fue ejemplar que los historiadores contemporáneos lo denominaron “Ángel de la Caridad”, la sola presencia del prelado infundía ánimo y fe a un pueblo azotado por la muerte, la miseria y la desolación , como fue la mencionada epidemia.

< Representación de la peste en el Monumento a Rocafuerte en Guayaquil

En el año 1849 el Congreso de la República lo eligió para ocupar el cargo de Arzobispo de Quito, dignidad a la que ascendió en 1852 para ocupar la silla arzobispal que había dejado vacante -por su fallecimiento- el primer Arzobispo de Quito, Nicolás Joaquín Arteta y Calisto.

Ocupando tan altísima dignidad, monseñor Francisco Javier de Garaicoa y Llaguno entregó su alma a Dios el 3 de diciembre de 1859, a los 84 años de edad.” 1

Fuentes
1 Archivo Histórico de Guayaquil
Diccionario del Ecuador Efrén Avilés Pino

Vocabulario: Obispo

Prelado superior de una diócesis, a cuyo cargo está el cuidado espiritual y la dirección y el gobierno eclesiástico de los diocesanos ...

invitación a leer

La libre circulación de las ideas y opiniones, oportunidad para acercarnos a la verdad.

eSTELAS DE LA HISTORIA

Los hechos y pensamientos del presentes  dan rumbo a la Historia.