TESTAMENTO DEL LIBERTADOR

17 de Diciembre Muerte de Simón Bolívar

Palabra Clave: legado  humanismo  valor  misterios  albaceas  mandas  pías   afecto
Extracto: El ocaso de un gran hombre es sentido por el pueblo, pero si este fue un héroe, todavía repercute ante la conciencia de la humanidad es más, si este deja su testimonio al decir: "Me toco la misión del Relámpago; rasgar un instante las tinieblas; fulgurar apenas sobre el abismo y tornar a perderse en el vacío."

"Simón Bolívar, luego de una larga enfermedad muere en la Hacienda de San Pedro Alejandrino ... deja un legado de acciones suficientes para aclamarlo héroe en la paz y en la guerra; su prosa fina y cautivadora, no sólo son piezas literarias, sino lecciones de humanismo para las repúblicas que su valor e inteligencia logró forjar." Editor

CARTA. Año 1830
TESTAMENTO DEL LIBERTADOR

En nombre de Dios todo Poderoso, Amén. Yo, Simón Bolívar, Libertador de la República de Colombia, natural de la ciudad de Caracas en el Departamento de Venezuela, hijo legitimo de los señores Juan Vicente Bolívar y María Concepción Palacios, difuntos, vecinos que fueron de dicha ciudad, hallándome gravemente enfermo, pero en mi entero y cabal juicio, memoria y entendimiento natural, creyendo y confesando como firmemente creo y confieso el alto y soberano misterio de la Beatísima y Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo tres personas distintas y un solo Dios verdadero: y en todos los demás misterios que cree, predica y enseña nuestra Santa Madre Iglesia Católica Apostólica Romana, bajo cuya fe y creencia he vivido y protesto vivir hasta la muerte, como Católico fiel Cristiano, para estar prevenido cuando la mía me llegue con disposición testamental, bajo la invocación divina, hago, otorgo y ordeno mi Testamento en la forma siguiente:

1° Primeramente encomiendo mi Alma a Dios nuestro Señor que de la nada la crió, y el cuerpo a la tierra de que fue formado, dejando a disposición de mis albaceas el funeral y entierro, y el pago de las mandas que sean necesarias para obras pías, y estén prevenidas por el gobierno.

2° Declaro: fui casado legalmente con la Sra. Teresa Toro, difunta, en cuyo matrimonio no tuvimos hijo alguno.

3° Declaro: que cuando contrajimos matrimonio, mi referida esposa, no introdujo a él ningún dote, ni otros bienes, y yo introduje todo cuanto heredé de mis padres.

4° Declaro: que no poseo otros bienes más que las tierras y minas de Aroa, situadas en la provincia de Carabobo, y unas alhajas que constan en el inventario que debe hallarse entre mis papeles, las cuales existen en poder del Sr. Juan de Francisco Martín, vecino de Cartagena.

5° Declaro: que solamente soy deudor de cantidad de pesos a los señores Juan de Francisco Martín y Powles y Compañía, y prevengo a mis albaceas que estén y pasen por las cuentas que dichos Señores presenten y las satisfagan de mis bienes.

6° Es mi voluntad: que la medalla que me presentó el Congreso de Bolivia a nombre de aquel pueblo, se le devuelva como se lo ofrecí, en prueba del verdadero afecto, que aún en mis últimos momentos conservo a aquella República.

7° Es mi voluntad: que las dos obras que me regaló mi amigo el señor general Wilson, y que pertenecieron antes a la biblioteca de Napoleón tituladas "El Contrato Social" de Rousseau y "El Arte Militar" de Montecuculi, se entreguen a la Universidad de Caracas.

8° Es mi voluntad: que de mis bienes se le den a mi fiel mayordomo José Palacios la cantidad de ocho mil pesos, en remuneración a sus constantes servicios.

9° Ordeno: que los papeles que se hallan en poder del señor Pavageau, se quemen.

10° Es mi voluntad: que después de mi fallecimiento, mis restos sean depositados en la ciudad de Caracas, mi país natal.

11° Mando a mis albaceas que la espada que me regaló el Gran Mariscal de Ayacucho, se devuelva a su viuda para que la conserve, como una prueba del amor que siempre he profesado al expresado Gran Mariscal.

12° Mando a mis albaceas se den las gracias al señor general Roberto Wilson por el buen comportamiento de su hijo el Coronel Belford Wilson, que tan fielmente me ha acompañado hasta los últimos momentos de mi vida.

13° Para cumplir y pagar éste mi testamento y lo en él contenido, nombro por mis albaceas testamentarios, fideicomisarios, tenedores de bienes a los señores general Pedro Briceño Méndez, Juan de Francisco Martín, Dr. José Vargas, y el general Laurencio Silva, para que de mancomún et insolidum entre en ellos, los beneficien y vendan en almoneda o fuera de ella, aunque sea pasado el año fatal de albaceazgo pues yo les prorrogo el demás tiempo que necesiten, con libre, franca, y general administración.

14° Y cumplido y pagado este mi testamento y lo en el contenido instituyo y nombro por mis únicos y universales herederos en el remanente de todos mis bienes, deudas, derechos y acciones, futuras sucesiones en el que haya sucedido y suceder pudiere, a mis hermanas María Antonia y Juana Bolívar, y a los hijos de mi finado hermano Juan Vicente Bolívar, a saber, Juan, Felicia y Fernando Bolívar, con prevención de que mis bienes deberán dividirse en tres partes, las dos para mis dichas hermanas, y la otra parte para los referidos hijos de mi indicado hermano Juan Vicente, para que lo hayan, y disfruten con la bendición de Dios.

Yo revoco, anulo, y doy por de ningún valor ni efecto otros testamentos, codicilos, poderes y memorias que antes de este haya otorgado por escrito, de palabra o en otra forma para que no prueben ni hagan fe en juicio, ni fuera de él, salvo el presente que ahora otorgo como mi última y deliberada voluntad, o en aquella vía y forma que más halla lugar en derecho. En cuyo testimonio así lo otorgo en esta hacienda San Pedro Alejandrino de la comprensión de la ciudad de Santa Marta a diez de diciembre de mil ochocientos treinta.
Y S. E. el otorgante, a quien yo el infraescrito, Escribano Público del Número, certifico que conozco, y de que al parecer está en su entero y cabal juicio, memoria y entendimiento natural, así lo dijo, otorgó y firmó por ante mí en la casa de su habitación y en éste mi Registro Corriente de Contratos Públicos siendo testigos los señores general Mariano Montilla, general José María Carreño, coronel Belford Hinton Wilson, coronel José de la Cruz Paredes, coronel Joaquín de Mier, primer comandante Juan Glenn y el Dr. Manuel Pérez Recuero, presentes.

SIMÓN BOLÍVAR.
Ante mí
José Catalino Noguera, Escribano Público.
Es copia.-Cepeda, Secretario.
Es copia.-Cartagena, Enero 12 de 1831.
El Secretario de la Prefectura.
Juan B. Calcaño

2343.- BLANCO Y AZPURUA XIV, 463).


Durante esta época circulaba la moneda de plata 1 reales 1830 Foto de Numismática ecuatoriana, Ramiro Reyes 2011

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
legado1.

(Del lat. legātus).
1. m. legado pontificio.
2. m. En la Roma antigua, representante de los procónsules y de los emperadores en las provincias del imperio.
3. m. En la milicia de los antiguos romanos, jefe o cabeza de cada legión.
4. m. desus. Persona enviada por una alta autoridad para tratar un negocio.
~ a látere.
1. m. legado apostólico, cardenal con amplias atribuciones.
~ pontificio.
1. m. Eclesiástico que, por delegación del Papa, lo representa y ejerce alguna de sus facultades. Real Academia Española

humanismo.

m. Cultivo o conocimiento de las letras humanas.
m. Movimiento renacentista que propugna el retorno a la cultura grecolatina como medio de restaurar los valores humanos.
m. Doctrina o actitud vital basada en una concepción integradora de los valores humanos. Real Academia Española

valor.

(Del lat. valor, -ōris).
1. m. Grado de utilidad o aptitud de las cosas, para satisfacer las necesidades o proporcionar bienestar o deleite.
2. m. Cualidad de las cosas, en virtud de la cual se da por poseerlas cierta suma de dinero o equivalente.
3. m. Alcance de la significación o importancia de una cosa, acción, palabra o frase.
4. m. Cualidad del ánimo, que mueve a acometer resueltamente grandes empresas y a arrostrar los peligros. U. t. en sent. peyor., denotando osadía, y hasta desvergüenza. ¿Cómo tienes valor para eso? Tuvo valor de negarlo.
5. m. Subsistencia y firmeza de algún acto.
6. m. Fuerza, actividad, eficacia o virtud de las cosas para producir sus efectos.
7. m. Rédito, fruto o producto de una hacienda, estado o empleo.
8. m. Equivalencia de una cosa a otra, especialmente hablando de las monedas.
9. m. Persona que posee o a la que se le atribuyen cualidades positivas para desarrollar una determinada actividad. Es un joven valor de la guitarra.
10. m. Fil. Cualidad que poseen algunas realidades, consideradas bienes, por lo cual son estimables. Los valores tienen polaridad en cuanto son positivos o negativos, y jerarquía en cuanto son superiores o inferiores.
11. m. Mús. Duración del sonido que corresponde a cada nota, según la figura con que esta se representa.
12. m. Pint. En una pintura o un dibujo, grado de claridad, media tinta o sombra que tiene cada tono o cada pormenor en relación con los demás.
13. m. pl. Títulos representativos o anotaciones en cuenta de participación en sociedades, de cantidades prestadas, de mercaderías, de depósitos y de fondos monetarios, futuros, opciones, etc., que son objeto de operaciones mercantiles. Los valores están en alza, en baja, en calma.
~ absoluto.
1. m. Mat. valor de un número sin tener en cuenta su signo.
~ agregado.
1. m. Am. valor añadido.
~ añadido.
1. m. Econ. Incremento del valor de un producto durante las sucesivas etapas de su producción o distribución.
~ cívico.
1. m. Entereza de ánimo para cumplir los deberes de la ciudadanía, sin arredrarse por amenazas, peligros ni vejámenes.
~ en cuenta.
1. m. Com. El que el librador de una letra de cambio, o de otro título a la orden, cubre con asiento de igual cuantía a cargo del tomador en la cuenta abierta entre ambos.
~ en sí mismo.
1. m. Com. Fórmula empleada en las letras o pagarés para significar que el librador gira a su propia orden, y que tiene en su poder el importe del libramiento.
~ entendido.
1. m. Com. El de las letras o pagarés, cuyo librador se reserva asentárselo en cuenta al tomador, cuando median razones que impiden a uno y otro explicar con claridad la verdadera causa de deber.
2. m. U. para indicar connivencia o acuerdo consabido entre dos o más personas.
~es declarados.
1. m. pl. Monedas o billetes que se envían por correo, bajo sobre cerrado, cuyo valor se declara en la administración de salida y de cuya entrega responde el servicio de correos.
~es fiduciarios.
1. m. pl. Los emitidos en representación de numerario, bajo promesa de cambiarlos por este.
~ facial.
1. m. En filatelia, el impreso en el sello a efectos de franqueo, a diferencia del valor de mercado o colección.
~ nominal.
1. m. Econ. Cantidad por la que se emite una acción, una obligación y otros documentos mercantiles.
~ normal.
1. m. Fís. El que toma una magnitud en condiciones normales.
~ recibido, o ~ recibido en efectivo, géneros, mercancías, cuentas, etc.
1. m. Com. U. como fórmula para significar que el librador se da por satisfecho, de cualquiera de estos modos, del importe de la letra o pagaré.
~ relativo.
1. m. Mat. El que tiene una cantidad en comparación con otra.
~ reservado en sí mismo.
1. m. Com. valor en sí mismo.
¿cómo va ese ~?, o ¿qué tal ese ~?
1. exprs. U. como fórmulas de saludo para preguntar por el estado de salud o de ánimo de la persona a quien se dirige la palabra. Real Academia Española

misterio.

(Del lat. mysterĭum, y este del gr. μυστήριον).
1. m. Cosa arcana o muy recóndita, que no se puede comprender o explicar.
2. m. Negocio muy reservado.
3. m. Arcano o cosa secreta en cualquier religión.
4. m. En la religión cristiana, cosa inaccesible a la razón y que debe ser objeto de fe.
5. m. Cada uno de los pasos de la vida, pasión y muerte de Jesucristo, cuando se consideran por separado. Los misterios del Rosario.
6. m. Cualquier paso de estos o de la Sagrada Escritura, cuando se representan con imágenes.
7. m. Pieza dramática que desarrolla algún paso bíblico de la historia y tradición cristianas. Reciben especialmente este nombre determinadas obras medievales de Francia y del antiguo reino de Aragón.
8. m. pl. Rel. Ceremonias del culto sagrado.
9. m. pl. Ceremonias secretas del culto de algunas divinidades.
hablar con, o de, ~, o hacer ~.
1. locs. verbs. Hablar cautelosa y reservadamente, o con afectada oscuridad para sugerir un sentido oculto.
no ser algo sin ~.
1. loc. verb. No haber sido hecho por acaso y sin premeditación, sino con motivos justificados y reservados.
que canta, o que tiembla, el ~.
1. exprs. coloqs. que canta el credo. Real Academia Española

albacea.

1. com. Der. Persona encargada por el testador o por el juez de cumplir la última voluntad del finado, custodiando sus bienes y dándoles el destino que corresponde según la herencia. Real Academia Española

manda.

(De mandar).
1. f. Oferta que una persona hace a otra de darle algo.
2. f. Legado de un testamento.
3. f. And. y Chile. Voto o promesa hechos a Dios, a la Virgen o a un santo.
4. f. ant. Testamento de última voluntad. Real Academia Española

pía.

 (Voz onomat.).

1. f. Hond. Nombre genérico de varias especies de aves de la familia de los Córvidos, cuyo tamaño oscila de 20 a 71 cm de longitud, con pico corto y fuerte, que viajan en bandadas bulliciosas
pío2, a. (Del lat. pius).
1. adj. Devoto, inclinado a la piedad, dado al culto de la religión y a las cosas pertenecientes al servicio de Dios y de los santos.
2. adj. Benigno, blando, misericordioso, compasivo. Real Academia Española

afecto1, ta.

(Del lat. affectus, a, um).
1. adj. Inclinado a alguien o algo.
2. adj. Dicho de un beneficio eclesiástico: Que tiene alguna particular reserva en su provisión, y más comúnmente la del Papa.
3. adj. Dicho de una posesión o de una renta: Sujeta a alguna carga u obligación.
4. adj. Dicho de una persona: Destinada a ejercer funciones o a prestar sus servicios en determinada dependencia.
5. adj. Med. Que sufre o puede sufrir alteración morbosa
afecto2. (Del lat. affectus).
1. m. Cada una de las pasiones del ánimo, como la ira, el amor, el odio, etc., y especialmente el amor o el cariño. Real Academia Española  

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